¿Cómo percibo mi docencia?
¿Qué hacemos? Posiblemente por los años de trabajo que se tienen es común realizar un repaso de lo que se hizo la clase anterior, tratando de retomar el tema anterior para enlazarnos con el nuevo tema a tratar, es decir, involucrar al alumno en la temática tratada, no perder de vista el contenido global de lo que se pretende que el educando perciba o comprenda; pues es de considerarse que hay una organización y sistematización de los conocimientos que se imparten y que no están sueltos y que éstos se deben de presentar organizados, tanto en lo teórico como en lo practico.
¿Por qué lo hacemos? Considero desde mi punto de vista particular de ver a la educación, que todo se rige bajo un principio de orden, y que éste debe predominar en toda actividad humana, la educación no es la excepción, ya que, si como facilitador del conocimiento no se lleva una secuencia lógica de lo que se pretenda que el joven asimile, entonces, los conocimientos estarán dispersos para el alumno.
¿A dónde queremos llegar? En lo particular, a que sea significativo lo que el alumno va a adquirir, que le sirva de utilidad lo que aprendió, por ejemplo, si se analizó la historia de México, la etapa de la revolución mexicana, que él sepa que relación tiene ese periodo de nuestra vida nacional con la vida actual, que no solo conozca ese tiempo, sino, intentar llevarlo a la comprensión de lo que él analizó.
¿Qué buscamos con cada actividad? Que el alumno sea analista, critico, y sobre todo propositivo, qué el con su análisis pueda cambiar, modificar o transformar el lugar donde se encuentra, porque se considera que la educación cambia o transforma al hombre en su manera de ser y de actuar estando preparado. Tal vez como en la infancia tuve carencias por eso percibo así a la educación, que ésta sirva para que modifique al hombre y lo que él aprenda lo aplique en su vida cotidiana; de esta manera observo mi docencia.
Joaquín Oropeza Sulvaràn
Acayucan, Ver. a 24 de junio de 2009.
